¿Una sesión Boudoir después de los 40? Sí, ahora!

“Me encantaría hacerlo, pero quizá hace diez años.”

Es una frase que he escuchado más de una vez.

También algunas de sus variantes: “Cuando pierda unos kilos” , “cuando vuelva a estar en forma”, “ya no tengo 30”.



Y siempre pienso lo mismo: ¿por qué tendría que haber una edad correcta para tener unas buenas fotografías de ti?

Muchas mujeres deciden hacer su primera sesión boudoir después de los 40 o 50 años. Algunas quieren celebrar un cumpleaños o una nueva etapa. Otras llevan años pensando en hacerlo y simplemente han decidido que ya está bien de esperar.

Esta última razón me gusta especialmente.

¿Soy demasiado mayor para hacer Boudoir?

No.

Y tampoco necesitas parecer más joven para hacerlo.

Una sesión boudoir no consiste en fotografiarte intentando recrear quién eras hace veinte años. Me parece mucho más interesante trabajar con la persona que tengo delante ahora.

Tu cuerpo ha cambiado. Tu manera de vestir probablemente también. Y seguramente tienes mucho más claro qué te gusta, qué no y cómo quieres verte.

Todo eso puede formar parte de las fotografías.

Cumplir 40, 50 o 60 no debería convertirte en invisible frente a una cámara.

“Pero mi cuerpo ya no es el mismo”

Claro.

Probablemente tampoco lo sea tu vida. Y no tenemos que fingir lo contrario.

La iluminación, la pose y el ángulo importan muchísimo. La posición de una pierna, los hombros, las manos o unos centímetros de diferencia en la cámara pueden cambiar completamente una fotografía.

Precisamente para eso estoy detrás de ella.

Pero hay una diferencia entre fotografiarte bien y pasar toda la sesión intentando esconder aquello que supuestamente no debería verse.

Prefiero lo primero.

No esperes a estar “lista”

“Cuando pierda cinco kilos, te escribo.”

El problema de esta frase es que después de esos cinco pueden aparecer otros tres. Después quieres estar un poco más tonificada. Luego llega Navidad. En enero empiezas de nuevo y, cuando te das cuenta, ha pasado otro año.

Siempre podemos imaginar una versión futura de nosotros mismos que estará más preparada para salir en las fotografías.

Mientras tanto, la versión actual sigue esperando.

No necesitas adelgazar, entrenar más o broncearte para reservar una sesión. Y tampoco tienes que llegar sabiendo posar.

La mayoría de las mujeres que fotografío no son modelos. Durante la sesión te voy guiando con la postura, las manos, la mirada y pequeños movimientos hasta encontrar lo que funciona contigo.

La sesión se adapta a ti, no tú a la sesión.

Tampoco tienes que posar en lencería

Boudoir no significa necesariamente enseñar mucho.

Podemos trabajar con una camisa blanca, un blazer, un vestido, un body, unos jeans o un jersey. Podemos crear algo íntimo y natural o llevar la sesión hacia una estética mucho más editorial.

También podemos utilizar lencería, por supuesto.

Tú decides hasta dónde quieres llegar.

La sensualidad de una fotografía muchas veces tiene bastante menos que ver con cuánto muestras y mucho más con la luz, la actitud y la forma en que construimos la imagen.

¿Por qué hacerlo ahora?

Podría darte muchas razones.

Un cumpleaños. Un aniversario. Una nueva etapa. Un regalo para alguien.

Pero hay otra bastante más sencilla: porque te apetece tener esas fotografías.

No creo que una sesión boudoir necesite siempre una gran historia detrás. Tampoco tiene que ser una recompensa después de haber cambiado tu cuerpo.

Puedes hacerlo simplemente porque un día viste unas fotografías y pensaste:

“Yo quiero hacer algo así.”

Eso ya es suficiente.

Boudoir a los 40, 50… o cuando tú decidas

En Toni Vega Studio realizo sesiones boudoir en Ciudad de México, con opciones de espacios privados en Polanco y Roma Norte.

Antes de fotografiar hablamos sobre cómo quieres verte, qué quieres llevar y qué tipo de imágenes te gustan. Después construimos la sesión alrededor de ti.

No necesitas ser más joven.

Ni más delgada.

Ni saber posar.

Solo necesitas decidir cuándo quieres hacerlo.

Y quizá dentro de diez años mires esas fotografías y te alegres de no haber seguido esperando.

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¿Necesito comprar lencería para la sesión?