¿Cuándo debería reservar mi sesión?
Esta es, sin duda, una de las preguntas que más escucho: “¿Cuándo debería reservar mi sesión?”
¿Cuándo? Ya!
Y la respuesta es más simple de lo que imaginas.
La verdad: nunca te vas a sentir “100% lista”… y aun así, ya lo estás
Seamos honestos. Muchas veces postergamos este tipo de experiencias porque sentimos que todavía no es el momento:
que primero bajar unos kilos,
que cuando tengamos más tiempo,
que cuando cambie algo en nuestra vida.
Pero aquí va algo importante que quiero que sepas:
👉 no necesitas estar en una versión futura de ti para merecer una sesión fotográfica.
La versión que eres hoy ya es suficiente. Ya es valiosa. Ya es hermosa.
Una sesión de fotografía —especialmente una experiencia editorial o boudoir— no es una meta a alcanzar, es un punto de partida. Es una forma de mirarte con otros ojos, de reconectar contigo y de verte tal como muchas personas ya te ven.
El mejor momento es ahora (aunque tengas dudas)
No existe un “momento perfecto” idealizado. El mejor momento para reservar tu sesión es cuando empiezas a pensarlo seriamente.
Desde el primer contacto, mi trabajo es acompañarte en todo el proceso:
te ayudo a prepararte,
resolvemos dudas sobre vestuario, estilos y sensaciones,
creamos una experiencia pensada para que te sientas cómoda, segura y espectacular.
No tienes que saber posar.
No tienes que “saber qué hacer”.
Eso lo construimos juntos durante la sesión.
Planificación y agenda: ¿con cuánta anticipación reservar?
Actualmente, las sesiones suelen reservarse con 2 a 3 semanas de anticipación.
Esto nos permite planear, elegir fechas ideales y cuidar cada detalle de la experiencia.
Dicho eso, siempre vale la pena preguntar.
En ocasiones surgen espacios disponibles por cambios de agenda o reprogramaciones de otros clientes, y esos huecos pueden convertirse en tu oportunidad perfecta.
¿Poco tiempo o decisión de último momento? Escríbeme igual
¿Tienes poco margen de tiempo? ¿Te surgieron las ganas de hacerlo “ya”?
Aun así, no descartes contactarme. A veces una sesión reservada con semanas de anticipación necesita moverse, y siempre estoy abierto a ocupar ese espacio con alguien que esté lista para vivir la experiencia.
La flexibilidad existe, y la conversación siempre es el primer paso.
Más que una sesión: una experiencia para ti
Reservar una sesión no es solo agendar una fecha.
Es regalarte un momento, una pausa, una experiencia pensada para celebrarte.
Si llevas tiempo pensándolo, si algo dentro de ti dice “tal vez sí”, escucha esa voz.
Muy probablemente, ya estás más lista de lo que crees.
Ya estoy decidida!!
📩 ¿Quieres saber disponibilidad o resolver dudas?
Escríbeme y lo vemos juntos, sin presión.